Guía Sobre el Conflicto de Diamantes

Los diamantes de zonas en conflicto, también denominados diamantes de sangre, so diamantes que provienen de áreas controladas por fuerzas opuestas a los gobiernos legítimos y reconocidos. Los diamantes extraídos en estas zonas son vendidos con el propósito de financiar la acción armada en contra de estos gobiernos. A menudo mineros de diamantes que trabajan en dichas zonas conflictivas se encuentran sujetos a severas violaciones y abusos de los derechos humanos. Una vez que estos diamantes ingresan de contrabando en el mercado, es prácticamente imposible determinar su origen, lo que ha convertido a la erradicación de los diamantes de zonas en conflicto en un grave problema internacional. Zoara se toma muy en serio el asunto de los diamantes en zonas de conflicto y está dedicada a proteger los derechos humanos y a apoyar el comercio legítimo de diamantes.

Contexto

Una brutal guerra civil de 10 años en Sierra Leona marcó el inicio de la concientización mundial sobre los diamantes de zonas en conflicto a principios de la década de los 90. El Frente Revolucionario Unido (FRU) usurpó innumerables minas de diamantes, controlando la producción de diamantes, y utilizó su venta ilícita para financiar el terrorismo, teniendo esto como consecuencia, terribles violaciones de los derechos humanos. Si bien el conflicto específico de Sierra Leona fue el catalizador central de indignación internacional con respecto a la cuestión de los diamantes de zonas en conflicto, la producción ilegal y la venta ilegal de diamantes ya había sido utilizada por los rebeldes para financiar conflictos armados en Angola, Liberia, Costa de Marfil, la República del Congo y la República Democrática del Congo. A mediados de la década de los 90, se hizo evidente para la comunidad internacional la necesidad de realizar un esfuerzo colectivo a fin de eliminar todas las prácticas ilegítimas en el comercio de diamantes.

La Certificación del Proceso de Kimberley

En el año 2000, las Naciones Unidas se reunió con organizaciones para la defensa de los derechos humanos sin fines de lucro, gobiernos y la industria internacional del diamante para formular un sistema de seguimiento mundial que impidiera el ingreso de diamantes de zonas en conflicto en el mercado legítimo de diamantes. En esta reunión fue desarrollada la Certificación del Proceso de Kimberley, un contrato que obliga a todos los gobiernos participantes a rastrear y documentar la ruta de acceso de todos y cada uno de los diamantes en bruto de minas para su exportación. El acuerdo fue ratificado plenamente en 2003 y hoy en día es adoptado por 74 gobiernos de todo el mundo. El Proceso de Kimberley, que incluye un especial de "Sistema de Garantías", asegura que cada gobierno participante acate las siguientes prácticas:   

  • Todos los envíos internacionales de diamantes en bruto deben ser transportados en contenedores a prueba de alteraciones, y acompañados por un Certificado del Proceso de Kimberley autenticado por el gobierno.

  • Cada certificado debe ser exclusivamente numerado, y debe detallar claramente el contenido del envío.

  • Cada gobierno participante debe mantener registros de sus diamantes importados y exportados así como del valor de estos diamantes. Estos registros están sujetos a evaluaciones periódicas.

  • Los gobiernos participantes exportarán envíos certificados únicamente a otros países que también sean participantes del acuerdo.

  • Los gobiernos participantes no importarán o exportarán ningún envío no certificado de diamantes en bruto.

  • Con el de fin asegurar el estricto cumplimiento de los términos del Proceso de Kimberley, los países participantes se encuentran sujetos a revisiones periódicas y al monitoreo de cada etapa del proceso de producción y envío.

  • Todas las ventas de diamantes en bruto serán privada e individualmente revisadas.

  • Cualquier país en situación de incumplimiento puede ser por consiguiente sancionado por el Proceso de Kimberley.

El Sistema de Garantías

El Sistema de Garantías asegura el comercio de diamantes monitoreado y documentado luego del envío internacional certificado. Una vez que el diamante es legítimamente importado, este puede cambiar de manos varias veces. Normalmente se mueve de la marina mercante al cúter, pulidor, joyero y finalmente a la tienda minorista antes de llegar al consumidor. Cada vez que el diamante cambia de manos, cada factura debe incluir una garantía declarando que el diamante es libre de conflicto. Todos los minoristas, fabricantes y comerciantes están obligados a mantener registros detallados de las facturas durante 5 años. A pesar que no se exige que la garantía figure en los recibos de los consumidores, los clientes deberían comprobar siempre las políticas de sus minoristas de diamantes para asegurarse que los diamantes que compran son libres de conflicto.

África y el Conflicto de Diamantes

El Proceso de Kimberley ha hecho sin duda alguna una diferencia. El Consejo Mundial del Diamante ha declarado que, hoy en día, más del 99% de los diamantes del mundo provienen de fuentes libres de conflicto. Sierra Leona, Liberia, la República del Congo, la República Democrática del Congo y Angola se encuentran ahora en relativa paz. Algunos de estos países todavía están trabajando para reconstruir su nación y su economía, y todos se han sumado al Proceso de Kimberley.

Debido a los infames conflictos civiles en estos países, África ha sido subrayada como una fuente poco fiable de diamantes y un eje de corruptos y violentos conflictos comerciales de diamantes. Sin embargo, esto se trata de un error muy exagerado. Sólo un país productor de diamantes, Costa de Marfil, se encuentra actualmente excluido de la extracción y el comercio de diamantes. A Costa de Marfil le ha sido prohibida la extracción y el comercio de diamantes en virtud de una Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU desde noviembre de 2007.

Además, algunos países Africanos, como Botsuana, Namibia y Sudáfrica, han desarrollado explotaciones mineras y centros de fabricación legítimos, los cuales les han ayudado a desarrollarse tanto social como económicamente gracias a los ingresos provenientes de los diamantes. En muchos casos, la industria de los diamantes en estos países proporciona puestos de trabajo, una economía estable y un ingreso estable para sus ciudadanos. Las asociaciones locales, con las empresas mineras de diamantes también han resultado en iniciativas en la sanidad pública, proyectos de educación y programas de servicio comunitario.

Para más información acerca del conflicto de los diamantes, por favor visite el sitio web del Mundial del Diamante, DiamondFacts.org.

Le invitamos a ir de compras por nuestra selección de Diamantes libres de conflicto.